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Proyecto de ley N.º 25.740: el deporte podría convertirse en una inversión obligatoria para las asociaciones solidaristas

Proyecto de ley N.º 25.740: el deporte podría convertirse en una inversión obligatoria para las asociaciones solidaristas

El solidarismo costarricense podría estar frente a una ampliación importante de su función social. El expediente legislativo N.º 25.740 propone que el deporte, la recreación y la actividad física sean reconocidos expresamente como parte del desarrollo integral de las personas asociadas.

La iniciativa fue presentada el 24 de agosto de 2026 y plantea reformar dos artículos de la Ley de Asociaciones Solidaristas, Ley N.º 6970. Aunque el proyecto apenas comienza su recorrido legislativo y todavía no es una ley aprobada, su contenido abre una discusión relevante: ¿deben las asociaciones solidaristas invertir directamente en el bienestar físico, psicológico y mental de sus asociados?

¿Qué pretende cambiar el proyecto?

El artículo 2 de la Ley N.º 6970 establece actualmente que los fines primordiales de las asociaciones solidaristas son procurar la justicia, la paz social, la armonía obrero-patronal y el desarrollo integral de sus asociados.

El proyecto propone ampliar esa definición para indicar que el desarrollo integral comprende el bienestar físico, psicológico y mental, promovido mediante la práctica del deporte, la recreación y la actividad física.

El segundo cambio se plantea en el artículo 23. Actualmente, esta norma dispone que las asociaciones deben invertir en programas de vivienda y actividades reproductivas, además de permitirles utilizar hasta un 10% de su disponibilidad en la educación de las personas asociadas o sus familiares.

La reforma agregaría una disposición particularmente importante: las asociaciones solidaristas “deberán invertir” en programas deportivos, recreativos y de actividad física.

No se trata solamente de reconocer el deporte como algo beneficioso. La utilización de la palabra “deberán” podría convertirlo en una obligación legal para todas las asociaciones solidaristas.

Una reforma positiva, pero que necesita mayor precisión

La intención del proyecto es comprensible. La práctica regular de actividad física puede contribuir al bienestar, la integración social, la salud mental y la convivencia dentro de las organizaciones.

Además, el deporte puede fortalecer la relación entre la asociación, la empresa y las personas trabajadoras. Una caminata familiar, un reto de kilómetros o una carrera corporativa no son únicamente actividades recreativas: también pueden convertirse en instrumentos de integración, motivación y sentido de pertenencia.

Sin embargo, el texto presentado deja preguntas que deberían ser analizadas durante su trámite legislativo.

El proyecto no determina cuánto deberán invertir las asociaciones, con qué periodicidad, qué actividades podrán reconocerse como parte del programa ni cuáles indicadores deberán utilizarse para demostrar sus resultados.

Tampoco diferencia entre una asociación con miles de personas afiliadas y una organización pequeña con recursos limitados. Esta distinción resulta fundamental porque las asociaciones administran ahorros y aportes patronales relacionados con la cesantía de sus miembros.

La promoción del deporte debe realizarse con planificación, controles y sostenibilidad financiera. No debería comprometer las reservas requeridas para devolver los recursos correspondientes cuando una persona termina su relación laboral.

Del evento aislado al programa de bienestar medible

Una de las mayores oportunidades de esta iniciativa consiste en superar el modelo tradicional de organizar una única actividad deportiva durante el año.

Las asociaciones podrían desarrollar programas permanentes que combinen actividades presenciales, retos virtuales, participación familiar, incentivos y medición de resultados.

Aquí es donde la tecnología puede desempeñar un papel estratégico.

All Sports Coins permite organizar actividades deportivas y retos en los que las personas pueden inscribirse, participar y acumular kilómetros. Su calendario incorpora alternativas como atletismo, caminatas con mascotas, zumba y actividades para niños, entre otras opciones.

Este modelo podría adaptarse a las necesidades de cada asociación solidarista mediante retos corporativos privados o participación en eventos abiertos.

Por ejemplo, una asociación podría contratar un programa trimestral que contemple caminata, atletismo y ciclismo. Cada asociado elegiría la actividad que mejor se ajuste a su condición física, ubicación y disponibilidad de tiempo.

En lugar de medir solamente cuántas personas se inscribieron, la asociación podría conocer:

  • Participación efectiva.
  • Kilómetros acumulados.
  • Permanencia durante el programa.
  • Distribución por actividad.
  • Participación de familiares.
  • Cumplimiento de metas colectivas.
  • Costo promedio por participante.
  • Nivel de satisfacción.
  • Porcentaje de personas que concluyeron el reto.

Esta información permitiría demostrar ante la junta directiva y la asamblea de asociados que los recursos no fueron destinados únicamente a una actividad social, sino a un programa con objetivos, evidencia y resultados verificables.

Una oportunidad para All Sports Coins y el sector solidarista

Si el expediente N.º 25.740 avanza, las asociaciones necesitarán algo más que proveedores de eventos. Requerirán aliados capaces de estructurar programas, administrar inscripciones, registrar participación y generar información para la rendición de cuentas.

All Sports Coins podría posicionarse como una plataforma especializada en bienestar deportivo solidarista, ofreciendo programas diseñados según el tamaño, presupuesto y perfil de cada asociación.

La propuesta de valor podría incluir actividades presenciales y virtuales, reportes para junta directiva, retos familiares, reconocimientos, incentivos y un tablero de indicadores.

Incluso antes de que el proyecto se convierta en ley, las asociaciones pueden comenzar a desarrollar programas piloto. Esto les permitiría conocer la participación real de sus asociados, estimar presupuestos y construir una metodología propia.

El verdadero desafío: invertir con impacto

El expediente N.º 25.740 plantea una evolución interesante del solidarismo costarricense. El bienestar integral dejaría de interpretarse únicamente desde la perspectiva económica para incorporar de manera expresa la salud física, psicológica y mental.

No obstante, aprobar una inversión deportiva no garantiza automáticamente un resultado positivo. El verdadero valor estará en diseñar programas inclusivos, financieramente responsables y medibles.

El deporte puede generar bienestar. La tecnología puede convertir ese bienestar en información. Y una adecuada gestión puede transformar esa información en decisiones que beneficien a las personas asociadas.

All Sports Coins tiene la oportunidad de conectar esos tres componentes: actividad física, tecnología y resultados medibles. Así, las asociaciones solidaristas no solo estarían financiando eventos, sino construyendo comunidades más activas, integradas y saludables.

El proyecto todavía debe superar el proceso legislativo. Pero la conversación ya comenzó, y las asociaciones que empiecen a prepararse podrán convertir una posible obligación futura en una verdadera estrategia de bienestar.

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